Apicultura

Es la cría de abejas para aprovechar sus productos.

La abeja es un insecto himenóptero del grupo Apoideos, este comprende especies solitarias como la abeja carpintero (Xilocopa violacea) y sociales; estas últimas pueden constituir sociedades ocasionales, generalmente anuales como los abejorros (Bombus) o bien permanentes y monóginas como son las verdaderas abejas (Apis), es decir que además de una hembra fértil existen machos fértiles (zánganos) y hembras estériles (obreras). Se distinguen de otros himenópteros como las avispas por su dieta a base de néctar y polen de las flores y por tener el cuerpo cubierto de pelos y con dispositivos especiales en las patas posteriores, que les sirven para recoger el polen.

De la explotación de estos insectos se obtiene miel, cera y otros productos como polen, jalea real, y el propóleos.

Para cuidar bien una explotación apícola es indispensable conocer las costumbres de las abejas, sus enfermedades, sus enemigos naturales, los procedimientos de conservación y utilización de los productos del colmenar, etc.  La aplicultura se puede practicar en todos los lugares donde haya prados naturales, bosques y plantas de abundantes flores. Las abejas prefieren el trébol, los cardos y la alfalfa. El emplazamiento de una colmena varía según el clima. En los lugares fríos, es bueno colocarla a la solana; en los cálidos, a la sombra. En algunos países, los apicultores transportan las colmenas de una región a otra a fin de que las abejas tengan en todo tiempo las flores que necesitan y así produzcan mayor cantidad de miel.

Nuestro país es uno de los que tiene los rindes apícolas más altos y una de las mieles de mejor calidad del mundo. Por otra parte, el consumo mundial de miel se halla en continuo crecimiento.

La importancia económica de la abeja melífera (Apis mellifera mellifera) es bien conocida. Por lo tanto, para todo insecticida cuyo uso esté previsto durante la floración o durante los períodos de exudación resultante de los ataques de los pulgones, la obtención de la autorización de venta es indisociable de la demostración previa de la inocuidad del producto para la abeja. Es concretamente lo que ocurre en nuestro país y en numerosos países del mundo con las aplicaciones contra el gorgojo, los pulgones de las espigas de los cereales y otras plagas.

Por lo tanto, se han desarrollado importantes estudios ecotoxicológicos para determinar los efectos de insecticidas, herbicidas y otros productos sobre las abejas, en condiciones tan cercanas a la práctica como fuese posible. Los protocolos han seguido la evolución de los métodos empíricos que, en el curso de los años, se han hecho cada vez más sofisticados, permitiendo observaciones cada vez más exactas.

F.O. Rodríguez

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Bibliografía    

- OKSMAN, M. 1992. Lecciones de apicultura: práctica del colmenar. Ed. H.J. Mattone, 351 pp.

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