Planta de tratamientoLas plantas de tratamiento, también llamadas depuradoras, son instalaciones intermedias construídas entre una industria o una ciudad (con sus aguas servidas domiciliarias) y un ambiente acuático receptor. Su función específica consiste en tratar y transformar efluentes fabriles y /o urbanos químicamente complejos en sustancias simples que puedan ser captadas por las plantas verdes fotosintetizadoras, o bien retener elementos tóxicos para el ambiente. Existen tratamientos físicos, químicos o biológicos y, entre estos últimos, los de tipo aeróbico y anaeróbico. La construcción de esas intalaciones depende de numerosos factores, como la naturaleza del efluente a tratar, la composición y concentración de cada compuesto y elemento que se pretende depurar o del tipo de subproducto no deseado originado en el proceso industrial en cuestión. En algunos casos, y para abaratar costos, industrias competidoras pero con efluentes de similares características, construyen plantas comunes de tratamiento. Un ejemplo muy extendido es el de las curtiembres, que se asocian para recuperar compuestos que contienen cromo, un elemento altamente contaminante para los ambientes y tóxico para los seres vivos. En el caso de la depuración biológica aeróbica, es decir, la que se realiza en presencia de oxígeno, es necesario contar con una concentración tal de ese gas vital que asegure un “buen trabajo” de las bacterias de la descomposición implicadas en el proceso de tratamiento. Si el espacio es suficiente, simples lagunas de estabilización poco profundas aseguran un adecuado intercambio gaseoso entre el aire y el agua para que ésta pueda contener concentraciones altas de oxígeno, indispensables para el tratamiento aeróbico. A veces se aumenta la eficiencia incorporando a estas lagunas plantas acuáticas que generan ese gas. Son las llamadas lagunas de fotosíntesis. Irene Wais
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Ecotoxicología
Bibliografía
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